Teatro Lopez de Ayala

Teatro Lopez de Ayala en los años 20
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En los años 50
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En el año 2006
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En la sesión extraordinaria celebrada por el Ayuntamiento el día 5 de abril de 1861 se leyó un informe del Gobernador sobre las mejoras que a su juicio necesitaba la ciudad. Entre ellas se menciona la de construir un nuevo Teatro, satisfaciendo así las necesidades de la población, que cada vez iba más en aumento.
El primer asunto que deben resolver es la adquisición de un local y después regular todo el proceso de edificación. Se emitió un informe de la comisión,valorando los recursos propios del municipio y ponderando también la importancia que un nuevo teatro tendrá para la población. Analizada la cuestión económica, la siguiente cuestión que preocupa es la del local, proponiéndose comprar el Teatro del Campo de San Juan para no competir con él
El lugar escogido fue la manzana de casas existentes entonces entre el paseo de San Francisco y la Casa Hospicio. La tramitación burocrática de todos los pormenores será lenta. En julio de 1863 se da lectura a un informe del Gobernador ordenando se actúe conforme al expediente sobre expropiación de la manzana de casas frente al Paseo de San Francisco A finales del mismo mes de febrero una nueva Real Orden pone a disposición de la corporación los fondos solicitados para la construcción del Teatro. En el pleno del día 22 se acuerda sacar a subasta las obras el domingo día 3 de abril bajo el precio de 1.292.719,62 reales A partir de ahora, desde el mismo momento de la subasta, se inicia un proceso largo y complicado que abarcará la friolera de 22 años hasta que el Teatro sea una realidad. Lo cierto es que hasta el 30 de octubre de 1886 no será inaugurado, tras haber sufrido reajustes técnicos y presupuestarios, cambios de propietarios, etc.
A la subasta celebrada el día 3 de abril de 1864 no acudió ningún licitador, acordándose volverla a convocar para el día 1º de mayo. Se acuerda que en el supuesto que no haya licitadores se dirija una atenta exposición al Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación para que autorice al Ayuntamiento hacer las obras por la administración. La subasta será rematada el día 12 de agosto a favor de D. Deogracia Barrio Pedro en lo que se refiere a la obra subterránea de cimiento y planta baja.
El 14 de diciembre de 1864 se celebró ante el notario de la localidad José Vázquez Hidalgo el contrato para el comienzo de las obras del nuevo teatro. Por la que Deogracias Barriopedro se obliga a construir un teatro en esta localidad por la suma de 457.974 reales en lo que a derribo de las construcciones ya existentes, movimiento de tierras, cantería y albañilería,perteneciente a la planta de cimiento, obras subterráneas y del piso bajo se refiere. Se fija el plazo de un año para su conclusión, obligándose el Ayuntamiento a pagar del uno al tres de cada mes el importe de las obras realizadas el mes precedente. Asimismo, en caso de que el Ayuntamiento incumpla los pagos, se reconoce el derecho del contratista a suspender las obras, reclamar y obtener daños y perjuicios y el importe de los materiales acopiados y contratados. Comienza la odisea del nuevo teatro que, al haberse parcelado en lo que a su proceso de construcción se refiere, irá viendo cómo los años pasarían

Adelardo Lopez de Ayala al que el Teatro deve su nombre
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" Por las razones expuestas se hace necesario que la extensión del nuevo teatro sea suficiente a contener
cómodamente en un día dado hasta 1.400 personas en localidades convenientes y de fácil acceso a las fortunas
del rico y potentado propietario y del humilde artesano ... La distribución de localidades consiste
en butacas todo el fondo del Salón, rodeado de palcos de platea en su piso bajo y de palcos bajos en su entrepiso;
en el piso principal ocho palcos públicos y uno central destinado a presidencia el resto de anfiteatro
segundo, el piso segundo repartido en graderías de paraíso y en todos los pisos platea, bajo,principal
y anfiteatro segundo palcos de proscenio ... El sistema adoptado para la construcción consiste en vaciado
de zanjas para cimientos rellenos de mampostería de piedra caliza zócalo de cantería de granito en sus fachadas
a las calles y patios y desnudos de mampostería enripiada en ladrillo común. Traviesas de igual construcción
y tabiques divisorios de fábrica de ladrillo y de entramados.En las divisiones de palcos y antepalcos
carpintería de taller pintada. Suelo forjado y entarimados en escenario, platea y palcos y antepalcos,
cubiertos los forjados con pizarra y baldosa común, según el uso de la pieza,paso o sala. Escaleras de ida
y vuelta y de ida sola y de caracol con pasamanos de hierro forjado. Tabiques de madera en las divisiones de
palcos y antepalcos. Columnas de hierro fundido en los anfiteatros principal, segundo y paraíso en sustitución
de tabique entramado. Retretes con bombillos inodoros desaguando en una cloaca depósito. Armaduras de
forma de par e hilera y de par y picadero según su luz carga y extensión, atirantado de hierro y madera y cubiertas
de pizarra teja y plomo, recogiendo las aguas pluviales en limas de plomo y conducidas por bajadas
de igual material a un depósito común situado en el contraforo para aprovecharlas en un día desgraciado de
incendio a que tan propenso es un edificio de esta especie, este depósito puede desaguarse también por medio
de unas cañerías de hierro fundido". |
En abril de 1865, las obras del teatro volverían a paralizarse, En julio se decidió suspender algunas obras que debían realizarse en la planta baja del teatro, como piso y decorados, dado que quedarían a la intemperie, haciendo la correspondiente liquidación con el contratista Para estas obras complementarias el Ayuntamiento se ve obligado a modificar su estrategia para la obtención de recursos económicos, lo que determinará el retraso,las paralizaciones y todas las demás incidencias.
En abril de 1866, el día 29, se verificó la 2ª subasta para las obras de conclusión del Teatro que como en la primera, celebrada unos días antes, queda sin efecto. Se decide entonces, previa solicitud al Gobernador, adjudicar
las obras de carpintería y albañilería que culminaran el edificio, a una contrata privada. A comienzos de este año, don Manuel Tamayo concejal en el Ayuntamiento,propuso que, dado el aumento de la calamidad pública y la necesidad de dar trabajo a las clases más necesitadas
convendría que el Alcalde se dirigiese al Gobernador solicitando activase el expediente de obras del Teatro, aprovechando su
estancia en Madrid. Esta iniciativa, asumida por el pleno, dio sus frutos en el mes de marzo.
En la sesión que celebra el Ayuntamiento el
día 30 se da a conocer la Real Orden que aprueba los planos y el presupuesto reformado que permitirán concluir las obras del Teatro
Lírico-Dramático.La primera subasta,como ya viene siendo habitual, quedó desierta, fijándose una segunda para el día 10 de mayo. En esta ocasión se adjudican, introduciendo una variación en la condición 18ª del pliego: sustituir el suelo forjado del que se habla por otro `de los usuales en el país´. El día 28 de julio de 1868, ante el notario Francisco Cienfuegos, se procede a la escritura pública de la contrata para la finalización del Teatro nuevo .Se fijó un precio de 109.431 escudos con 450 milésimas. Se adjudicó a Ramón Fernández Bretón y Deogracias Barriopedro Ruiz. Se comprometen a concluir las obras en dos años y el Ayuntamiento pagar en tres. Uno de los inconvenientes iniciales con los que se encuentran los nuevos adjudicatarios es que las maderas utilizadas en la construcción del teatro se hallan muy deterioradas a causa del temporal y sobre todo, por haber estado tanto tiempo paralizadas las obras.
El Teatro ha sufrido una nueva paralización. Desde el mes de abril en el que los contratista solicitaron la cubicación de las obras realizadas, pasan varios meses hasta que vuelvan a reanudarse. Además las circunstancias que se van sucediendo no ayudan a relanzarlas. En agosto, el Sr. Lapuente sugirió que el municipio empleara todos los recurso de que dispusieran para realizar trabajos públicos en los que emplear a `tantos pobres como hay sin encontrar jornal´. La intervención del Alcalde informando de que es inminente la aprobación de una nueva partida económica
de 1.300.000 reales para continuar las obras del Teatro es contestada por el Sr. Fernández para quien el municipio no debe limitarse sólo a las obras del Teatro, donde no tiene cabida los jornaleros del campo, sino que debería con ese dinero acometer obras en carreteras y caminos vecinales. |

Año 1905
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El año 1870 se cierra con un parón más:a instancias de otro de los miembros de la Corporación, el Sr. Núñez, el Ayuntamiento acordó suspender las obras de pintura de los decorados, dado que las obras de conclusión están paralizadas, destinándose los fondos comprometidos al socorro de `municipales y serenos´. El día 13 de marzo de 1872 los constructores del nuevo Teatro elevan al Alcalde de la ciudad un escrito para reclamar la falta de pago de las obras realizadas en que viene incurriendo reiteradamente el Ayuntamiento,no ya descuidando el pago mensual, sino que ni siquiera se verifica cada trimestre. En dicho escrito indican que si no han rescindido antes el contrato se ha debido a las repetidas demandas de paciencia por parte de los responsables municipales. Pero, ante la respuesta del entonces Alcalde, que `con noble franqueza les hizo ver la imposibilidad en que se encuentra el municipio de consagrar cantidad alguna a la continuación de las obras del Teatro...´, decidieron solicitar la rescisión del contrato. A los pocos días, concretamente el 21 de marzo, la Comisión de ornato del Ayuntamiento comunica a los interesados la aceptación en romper el contrato, abonando además el 6% anual, a partir del segundo mes después del último periodo abonado.
El día 28 de marzo de 1873 el arquitecto de la provincia Francisco Morales Hernández realiza un informe para liquidar las obras efectuadas y rescindir el contrato. El importe alcanza las 114.290 pesetas y 34 céntimos. A finales de julio se vuelve a practicar una liquidación de obras del Teatro por un importe de 50.965 pesetas con treinta y cinco céntimos. El Ayuntamiento carece de fondos; las obras de albañilería y carpintería están iniciadas pero no concluidas; las de pintura y decoración,igual. La última empresa contratista ha solicitado la liquidación de las obras efectuadas, prefiriendo dedicarse a otras tareas más tangibles y productivas que las del Teatro A finales de 1874, concretamente el día 24 de diciembre una comisión constituída al efecto,informa que las interrumpidas obras del Teatro sólo tienen una solución: transferirlas a la Diputación o a una empresa o particular. Los intentos del municipio por transferir las obras del teatro a un organismo, como el Gobierno civil, con más posibles, para su terminación, sufrirán un revés cuando en abril se le comunique la no conveniencia en modo alguno de admitir dicha `carga´. La salvación,llegará a finales del año 1875. En la sesión que celebró el Ayuntamiento el día 22 de noviembre se dio cuenta de una instancia dirigida por Marcelo Beltrán proponiendo asumir la conclusión del Teatro, asociado a varias personas de posición y capital,con la condición de que el Ayuntamiento les ceda la propiedad usufructuaria del mismo durante 99 años… Concluye dando cuenta de que, de ser aprobada la solicitud, se comprometen a constituir la empresa en el plazo de 60 días y a concluir las obras en 24 meses.
A comienzos del mes de junio de 1878, concretamente el día 5, el alcalde remitió un escrito al Ministro de la Gobernación ofreciendo el Teatro para dependencias públicas de Hacienda a cambio de condonar las deudas del municipio. Dos años y medio después, un representante del Ayuntamiento pacense en Madrid escribe al alcalde recomendando dirija una carta al Ministro de la Gobernación desistiendo de la cesión del Teatro en pago de los créditos contraídos, pero ofreciendo su enajenación en una cantidad,
lo más económica posible, y a plazos. En este sentido, Tomás Brioso, arquitecto municipal, realiza una tasación de la obra y los terrenos en abril de 1881 de 170.000 pesetas,cantidad que es la que propone el Ayuntamiento al Ministro de la Gobernación, recordándole que ya el estado
paga 15.111 pesetas por el alquiler que mantiene de sus oficinas en esta ciudad, lo que haría que en 12 años habría amortizado su adquisición. Este mismo arquitecto tasa, por el contrario, la terminación de las obras en 196.551,84 pesetas.
A comienzos del mes de junio de 1878, concretamente el día 5, el alcalde remitió un escrito al Ministro de la Gobernación ofreciendo el Teatro para dependencias públicas de Hacienda a cambio de condonar las deudas del municipio. Dos años y medio después, un representante del Ayuntamiento pacense en Madrid escribe al alcalde recomendando dirija una carta al Ministro de la Gobernación desistiendo de la cesión del Teatro en pago de los créditos contraídos, pero ofreciendo su enajenación en una cantidad,
lo más económica posible, y a plazos. En este sentido, Tomás Brioso, arquitecto municipal, realiza una tasación de la obra y los terrenos en abril de 1881 de 170.000 pesetas,cantidad que es la que propone el Ayuntamiento al Ministro de la Gobernación, recordándole que ya el estado
paga 15.111 pesetas por el alquiler que mantiene de sus oficinas en esta ciudad, lo que haría que en 12 años habría amortizado su adquisición. Este mismo arquitecto tasa, por el contrario, la terminación de las obras en 196.551,84 pesetas. |

Año 1929
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En el año 1882 el Ayuntamiento reconoce un déficit de 646.454 pesetas. En la sesión del Ayuntamiento celebrada el día 6 de marzo se había acordado que la única salida digna para el Teatro era su venta como inservible (lo que se convertirá en decisión firme en la sesión del día 13, elevándola al Gobernador para que dé su visto bueno), desechando la terminación por parte del propio Ayuntamiento y la cesión a un particular o empresa.
El día 3 de julio nuevamente en un pleno municipal, se da lectura a un escrito en el que el Gobernador acepta la enajenación del Teatro como inservible. Una semana después, en la sesión ordinaria del día 10 se tasó el teatro en 125.200 pesetas, aprobándose el pliego de condiciones de la subasta, en el que sólo se modifica la cláusula octava, que queda redactada de la siguiente manera: La parte exterior del edificio deberá estar
terminada a los dos años de realizada la venta y a los tres de la misma concluída toda la obra interior del Teatro´.
Al parecer al Teatro le faltaban las decoraciones interiores solamente, y es vendido por 125.000 pesetas.La subasta, celebrada el día 2 de agosto de 1882 a las doce del mediodía, da el Teatro a José Clares, Ramón Fernández y Deogracias Barriopedro, con los que el Ayuntamiento ya tenía deudas, que ahora se descuentan del precio final del Teatro. Total que prácticamente se regala. Se escritura la venta ante el notario José Vázquez Hidalgo el día 26 de agosto de ese año, reconociéndose un área al edificio de 2.892,64 metros cuadrados. Ya a finales de octubre del año 1885 se llevaron a cabo las obras de instalación de una cubierta de hierro y en el verano de 1886, los dueños del Teatro entraron en contacto con una sociedad electricista francesa al objeto de hacer una prueba de esta clase de alumbrado en dicho edificio, estando prevista su comprobación en el mes de agosto. Incluso el Ayuntamiento manifestósu interés por esta iniciativa por si podía ser extensivoal municipio.
El ambiente va preparándose para la inauguración tan esperada del nuevo Teatro. Los músicos profesores del Conservatorio
de la Orquesta Española a finales de agosto de 1886 procedieron a la compra de nuevos instrumentos musicales con vistas a la nueva temporada teatral que prometía ser diferente. El Diario de Badajoz número 1.217 del día 14 de septiembre
daba a conocer la próxima terminación de las obras delTeatro:
" Las obras del nuevo teatro están próximas a su conclusión .Creemos está decidido alumbrarlo con lámparas
de petróleo, sistema belga..." La fecha de la inauguración se aproxima. Dos días antes,
los periódicos de la localidad se hacen eco del acontecimiento tan trascendental que ello supone para la vida de esta
ciudad, mucho mayor, si se tiene en cuenta las peripecias por las que este nuevo Teatro ha pasado en los últimos 26 años, desde
que se concibe la idea de crearlo. La Crónica del día 28 de octubre, número 1.819, dedicó
dos páginas al nuevo Teatro. Tras una reseña histórica en la que se resume las circunstancias por las que ha ido pasando el proyecto
de construcción, se detallan sus características y se describe para general conocimiento. Aunque es una información muy
extensa, no encontramos mejor manera de concluir este apartadoque transcribirla literalmente:
" Situado en la Plaza de Minayo, a la que mira la fachada principal del mismo, afecta la forma de un pentágono
irregular,cuyos lados dan al paseo de San Francisco, el de la derecha entrando, y el de la izquierda
a la Casa-Hospicio. Cinco espaciosas puertas exteriores sirven parala entrada del público, estando destinadas las tres centrales a dar ingreso a un vestíbulo, cuya alturaalcanza la de los dos primeros pisos y el que se distribuye después en las tres primeras plantas del edificio;
y las otras dos laterales, una para subida al paraíso general y la otra para el despacho de billetes.
En el fondo del vestíbulo de que se trata, existen tres puertas convenientemente espaciadas y que corresponden con las tres centrales de la fachada, cubiertas con lámparas forradas de bayeta roja y clavos dorados que dan paso a la espaciosa galería circular de la planta baja, de 2,80 centímetros de ancho, en la que se abren las puertas de los antepalcos de platea y que facilita además la entrada al patio
por una puerta situada en el centro y dos en los respectivos costados. Ocupan estos palcos, en número de veinte, los dos lados de la herradura; compónese toda ella de los antepalcos referidos en cada uno de los cuales se halla una banqueta y una percha - y los separa un elegante portier del palco propiamente dicho, que ofrece amplia comodidad para seis asientos.
De la galería circular de la planta baja, de que dejamos hecha referencia, se asciende por medio de dos anchas escaleras a la planta principal que presenta a su entrada otra espaciosa galería, cuyas dimensiones y altura corresponden a la de la baja. Esta galería en
cuyo centro se abren tres balcones al vestíbulo, da igualmente acceso a los antepalcos en número de veintitrés,
de la misma planta, y a las escaleras que conducen a la tercera, superpuestas a la de la baja. Ya en la tercera, se presenta otra galería que en su parte posterior da entrada al anfiteatro de la misma con capacidad para trescientos espectadores,colocadas en gradas cómodamente dispuestas.
Por la parte anterior comunica la referida galería con el salón de descanso, sencillamente y con mucho gusto decorado, de
mayores dimensiones que el vestíbulo de entrada, por comprender también la parte que en la planta baja se halla destinada a despacho de billetes y contaduría. A ambos lados de esta galería se encuentran las escaleras que conducen al paraíso general, actualmente interceptadas,por existir una directa que sube al mismo desde la calle, pero que en caso necesario, constituyen otras dos salidas. En los extremos de la galería a que nos referimos se hallan las puertas de los cinco palcos que existen a cada lado y que también tienen sus correspondientes
antepalcos,trazados en igual forma que los inferiores. La última planta, ósea, el paraíso general, presenta a su entrada otra galería igual a las ya descritas en la que cinco puertas equidistantes entre sí se distribuyen el ámbito de ella,para dar acceso al paraíso, dispuesto también en gradas que pueden contener quinientas personas.
El último tramo de la escalera directa de que hemos hablado, comunica con otro salón de descanso que corresponde con el anteriormente descrito, y que se destina a los espectadores de la referida localidad.
A uno y otro lado de todas las galerías se encuentran espaciosos y limpios retretes, destinados a
señoras los del costado derecho y a caballeros los del izquierdo. Ya en el patio por cualquiera de las entradas que hemos mencionado, las distintas localidades de todas las plantas del teatro, ofrecen un conjunto armónico, no tan sólo por sus dimensiones proporcionadas, sino también por resultar atendidas en sus menores detalles las exigencias de la estética. Las butacas, en número de 332, ocupan la parte central de la herradura, dejando un paso circular inmediato a las plateas, para facilitar la circulación, ofreciendo otro en el medio, que directamente atraviesa las filas de butacas, desde la puerta central de entrada hasta la orquesta. El arco de proscenio o embocadura de once metros
de ancho por 9,70 de alto y artística y primorosamente ornamentado, sirve de marco al telón de boca,que constituye una perfecta y acabada obra de arte.Unos cortinajes rojos que un Pierrot separa, para dar vista al fondo del cuadro, decoran el templo del arte, que se descubre en segundo término, representado por una columnata circular con su correspondiente entablamento de estilo dórico griego y ocupado por las nueve musas
una de las cuales, la de la Comedia, se adelanta a recibir a Calderón de la Barca, que con traje talar, la cruz de Santiago en el costado y un libro en la mano, se dirige a ella, a fin de ser coronado con la que un genio alado viene a depositar con tal objeto a los pies de un Dios Apolo que ocupa sobre un clásico pedestal el hemiciclo descrito.
El tercer término de este cuadro lo constituye un bonito y variado panorama que ofrece a la vista delespectador la histórica torre de Espantaperros, los cubos de la Puerta de Palma, el puente de este nombre y algún otro detalle de sabor local que no desentona sino que, al contrario, viene a dar relieve al cuadro. Otro no menos artístico y perfecto ofrece el techo, en cuyo centro un grupo de musas envueltas en bonito celaje representan la música, la poesía y el baile y cuyo circuito ocupa una balaustrada a la que se hallan asomados un Mefistófeles de un lado y de otro una pareja de majos de la ópera de Goya, vestidos con el traje clásico y echados sobre un rico tapiz de la misma época.Esta balaustrada descansa en su parte circular sobre una escocia artísticamente decorada con caretas de ornamentación y medallones que ostentan los bustos de D. Ramón de la Cruz, Moreto, Calderón, Cervantes, Moratín, Lope de Vega y Tirso de Molina.
El resto del decorado del patio lo constituyen los antepechos de hierro de los palcos y anfiteatros
de dibujo sencillo y elegante, pintados de blanco al barniz con adornos de oro y coronados por un pasamanos forrado de terciopelo rojo. Los tabiques divisorios de los palcos, de madera pintada de color nogal, con filetes negros,ostentan en su parte superior un bordón de terciopelo rojo y terminan en un adorno de hojas de acanto de color blanco y dorado. El fondo de los palcos se halla entapizado con papel igualmente rojo y adornado de oro.
Y, por último, para que la ventilación resulte convenientemente atendida, debajo de la escocia de que hemos hablado, se abren nueve ventanas, próximamente equidistantes unas de otras de forma cuadrada y de 90 centímetros de lado cada una. El escenario de forma rectangular, lo constituyen dos naves laterales en cuyas cuatro plantas se encuentran los cuartos de actores y demás dependencias de la
escena y el espacio que ésta ocupa, que mide 15 metros de fondo por 18 de anchura. Un foro de cinco metros de profundidad da nacimiento a los pies derechos que sontienen el tablado escénico, dispuesto a la italiana, con las necesarias trampillas transversales y juego de escotillones del
que arrancan exteriormente los falsos bastidores que corren sobre carriles de hierro, apoyados en los maderos
del piso intermedio de este foro. Dos escaleras laterales suben desde el citado foro hasta el último piso, dando servicio a los cuartos en que están distribuídas las naves mencionadas y a las galerías de maniobra, desde las que otra escalera conduce al telar, que se eleva 17,50 metros sobre el nivel del tablado. Tres puentes volantes de dos pisos cada uno atraviesan la escena a la altura de las bambalinas y galerías de maniobra,para facilitar ésta sin peligro alguno por hallarse provistos de las correspondientes barandillas de hierro.
Las precauciones contra incendios no han sido menos atendidas que las de la estética. Cubre la embocadura por completo, un telón metálico,
montado con arreglo a las prescripciones legales y al nivel de cuya parte superior se halla establecido un tubo de hierro taladrado con pequeños y numerosos agujeros que en caso necesario mojarían aquél convenientemente y verterían una copiosa lluvia sobre el tablado de proscenio, produciendo un aislamiento completo entre la sala y el escenario. Dos bocas contra incendios,provistas de sus respectivas mangas y situadas
en los ángulos de intersección de los palcos de proscenio con la embocadura a la altura de un metro sobre el tablado, otra en el fondo del escenario y una espaciosa puerta en el mismo que abre hacia afuera en un espacio libre de toda edificación, completan las precauciones adoptadas en la previsión de estos terribles siniestros y ofrecen la seguridad de ser fácil y prontamente sofocado el que por cualquier evento pudiera iniciarse. Y, finalmente, para terminar esta ya larga descripción, diremos que 47 grandes mecheros vulcanos, sustentados por elegantes candelabros y la batería de 20 luces del proscenio, difunden la claridad por todos los ámbitos de la platea; y que las escaleras y galerías también se hallan suficientemente alumbradas."
En el mismo número se dan las gracias al arquitecto, Tomás Brioso,director de las obras desde que fueron vendidas por el Ayuntamiento, y a los dueños del Teatro por los sacrificios que han hecho `para dotar a Badajoz de un Teatro que, como hemos dicho ya, puede competir con los mejores que hay en las capitales de provincia de primer orden y aún con los de Madrid´. Los dueños quisieron, después de la inauguración mejorar
aún más las condiciones del Teatro y solicitaron a Madrid los aparatos precisos para aumentar el número de luces y tomaron las medidas necesarias para evitar el intenso frío que, a medida que avanzaba la temporada, se hacía sentir en el Teatro sobre todo al levantarse el telón.
Hasta que el 30 de octubre de 1886 se inauguró el Teatro López de Ayala ,que así se bautizó por expreso deseo de la Corporación Municipal
pasó a convertirse en el centro cultural por antonomasia de la ciudad, acaparando todas las manifestaciones escénicas y no que se celebraron, relegando a los demás a un segundo plano o acabando con ellos, como fue el caso del Teatro Principal o Teatro del Campo de San Juan.
El Teatro Lopez de Ayala en los años 30 antes de que se incendiara
Y una anécdota, muy relacionada con su historia futura: el conato de incendio ocurrido en 1893, cuando todavía no disponía de luz eléctrica y un quinqué de la escena prendió un cortinaje. La decidida intervención de un bombero que se encontraba entre el público evitó consecuencias mayores; las que no se evitarán en 1936, cuando las fuerzas de ocupación de la ciudad en plena Guerra Civil le prendieron fuego para desalojar a los milicianos que se habían apostado en su terraza,quedando completamente destruido tras permanecer ardiendo durante varios dias
Estado en que quedo el Teatro despues del incendio probocado por las tropas nacionalistas el 14 de agosto de 1936
La dirección y proyecto de restauración corrió a cargo del arquitecto Luis Morcillo, desde diciembre de 1937. Tras numerosas dificultades fueron los arquitectos, Martín Corral y Luis Bonet quienes la concluyeron en 1943.De esta época data el diseño de la fachada frontal,a la que se le añadieron diferentes elementos compositivos que representan un indudable enriquecimiento con respecto a la mas sencilla originaria.En 1970 el Teatro experimentaría algunas nuevas reformas,sobre todo decorativas.En 1986 estuvimos nuevamente a punto de perder este Teatro,salvado "in extremis"de ser derribado,en el transcurso de una complicada operación urbanísticas
Su ultima remodelación finalizó el 20 de Mayo de 1993, a cargo de los arquitectos Jaime Martínez y Carmen Bravo, quedando el teatro con una capacidad para 800 espectadores,reduciendose en mas de mil localidades su aforo anterior ,también se creo un foso para la orquesta de 80 músicos.la reconstrucción como siempre,fue larga y plagada de dificultades terminando con un coste de de casi 1.500 millones de pesetas.
Aunque discutible,la comodidad nuevas tecnologías y el perfeccionamiento del sonido han logrado que los pacenses recuperen este lugar de ocio, histórico de la ciudad.
Ángel Suárez Muñoz